Antes de poder leer un mapa, debes saber para qué sirve. Antes de poder navegar por una ciudad, debes comprender que las líneas del papel corresponden a
Capítulo 1: La arquitectura de ti
Antes de poder leer un mapa, debes saber para qué sirve el mapa. Antes de poder navegar por una ciudad, debes comprender que las líneas del papel corresponden a calles, que los espacios azules son agua y que los pequeños símbolos significan algo que aún no has aprendido. Human Design te ofrece un mapa de notable precisión, pero como cualquier mapa, es inútil hasta que comprendas el idioma que habla y el territorio que describe.
Este capítulo inicial es su orientación. Todavía no estamos analizando su diseño personal; eso estará disponible pronto. Primero, debemos dar un paso atrás y ver todo el instrumento: el bodygraph en sí, las cuatro tradiciones de sabiduría de las que se nutre y el aura, ese campo invisible sin el cual nada de lo demás funcionaría. Piense en esto como reunir las herramientas antes de comenzar el trabajo.
The Bodygraph: Un mapa de energía en movimiento
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Calcular cartaEl bodygraph parece, a primera vista, algo entre una placa de circuito y un mandala. Es una figura geométrica (un cuadrado inscrito dentro de un círculo inscrito dentro de un triángulo) y al principio es posible que no sepas dónde poner la vista. Ese es exactamente el punto. El bodygraph no es una imagen que deba ser observada pasivamente. Es un diagrama de un sistema vivo y, como todos los sistemas vivos, recompensa la atención prestada a lo largo del tiempo.
Lo que realmente representa el bodygraph es la arquitectura energética de un ser humano específico. Cada forma, cada línea, cada área sombreada y no sombreada corresponde a algo real dentro de ti: una forma de ser, una facultad, un tema, un don, una vulnerabilidad. El bodygraph no te dice quién deberías ser. Te dice, con sorprendente especificidad, quién eres *: la configuración de energía con la que naciste, la forma en que se organizaron la conciencia y la mecánica en el momento en que respiraste por primera vez.
Llegarás a conocer detalladamente sus componentes en los capítulos siguientes: los nueve centros, los treinta y seis canales, las sesenta y cuatro puertas, las veintidós líneas, las flechas de la encarnación. Por ahora, simplemente mantén esto: el bodygraph es un retrato tuyo, dibujado no con pigmentos sino con el lenguaje de la energía.
Los Cuatro Sistemas: Una Curiosa Síntesis
Lo que hace posible el bodygraph es una de las iniciativas intelectuales más inusuales de la era moderna. En 1987, Ra Uru Hu recibió una transmisión (llámela intuición, llámela canalización, llámela genio) que sintetizó cuatro antiguos sistemas de conocimiento en un marco único y coherente. Él no inventó el Diseño Humano de la nada. Lo ensambló a partir de piezas que, hasta ese momento, nunca habían sido unidas.
El primer sistema es el I Ching, el antiguo Libro chino de los cambios. De él, Human Design extrae los 64 hexagramas, que se convierten en las 64 puertas del bodygraph. Éstas son las frecuencias arquetípicas de la experiencia humana, los pequeños temas del ser que juntos componen el todo.
El segundo es la Cábala, la tradición mística del esoterismo judío, y específicamente su Árbol de la Vida. De él proviene la estructura del propio bodygraph (su geometría, sus vías) y los 36 canales, esos puentes energéticos que unen una puerta con otra y hacen que todo el sistema zumbe con la interconexión.
El tercero es el sistema de chakras de las tradiciones hindú y yóguica, que aporta los nueve centros del bodygraph. Estos son los centros de conciencia y fuerza dentro de ti: la Cabeza, el Ajna, la Garganta, el Centro G, el Corazón, el Plexo Solar, el Sacro, el Bazo y la Raíz.
El cuarto es la Astrología Occidental, que proporciona el marco de cálculo. El bodygraph se calcula a partir del momento de su nacimiento (fecha, hora y lugar), de forma muy parecida a como lo es una carta natal. Los planetas se convierten en portadores de los hexagramas; las posiciones del sol y la tierra en tu nacimiento determinan qué puertas se activan en tu diseño particular.
Ninguno de estos cuatro sistemas es más importante que otro. La genialidad del Diseño Humano no está en elegir una tradición sino en tejer cuatro juntas en un tejido que ninguna de ellas, por sí sola, podría producir.
El Aura: El Campo Que Lo Contiene Todo
Finalmente, llegamos al aura: lo invisible, lo fundamental, lo fácil de pasar por alto. El aura es el campo electromagnético que rodea a todo ser vivo. En Human Design, no es una metáfora ni una floritura poética. Es el medio mismo en el que opera su diseño. Sin el aura, no hay corpografía, ni tipo, ni estrategia, ni autoridad. El aura es el contexto.
Lo que hace el aura, en esencia, es establecer la relación entre tú y todo lo demás. Es el campo a través del cual te encuentras con otras personas, a través del cual sientes las decisiones, a través del cual la vida se te presenta. Los diferentes tipos tienen auras diferentes, y comprender esto se convertirá en una de las claves prácticas para vivir bien su diseño, pero lo exploraremos en profundidad cuando nos reunamos con los Tipos en el Capítulo 5.
Por ahora, simplemente recuerda esto: el bodygraph es el mapa, los cuatro sistemas son los idiomas que habla y el aura es el aire que respira. Juntos, forman la base sobre la que se construirá todo tu viaje a través de este libro y, más importante aún, tu viaje a través de ti mismo.
En los capítulos siguientes, abordaremos cada uno de estos elementos uno por uno, de forma lenta y exhaustiva. No hay prisa. Un mapa leído apresuradamente induce a error. Lea este con atención y nunca lo llevará a equivocarse.


