Puerta 63 Línea 2: El interrogador natural
La segunda línea de la Puerta de la Duda es el ermitaño en el umbral del conocimiento. Cuando la Línea 1 inicia el proceso de investigación, la Línea 2 recibe la pregunta y espera. Es la expresión "natural" de la Puerta 63: un llamado que surge desde dentro, un talento para la duda que requiere las condiciones adecuadas para emerger plenamente. En el I Ching, la segunda línea corresponde al receptivo, al que espera, al que está dotado pero debe ser llamado. Aplicado a la Puerta de Después de la Finalización, esto se convierte en el escéptico natural: el que cuestiona porque está programado para cuestionar y espera a que le pregunten.
La nota clave: La duda del ermitaño
La Puerta 63 lleva el tema de que la duda no es una falta de conocimiento sino su precursora. La línea 1 planta la semilla de la indagación. La línea 2 encarna la forma que la indagación adopta en una persona: es paciente, latente y talentosa. Éste es el principio del proyector aplicado a la mente. La segunda línea de la Puerta 63 no impone sus preguntas al mundo; espera que el mundo reconozca su capacidad de investigación penetrante y le haga la invitación que permita operar el don.
La nota clave es duda reconocida. La línea no está segura de su duda: se sabe a sí misma como un interrogador. De lo que no está seguro es de si se recibirán sus preguntas.
El Regalo: La Indagación Despertada
En su expresión saludable, la segunda línea de la Puerta 63 tiene una capacidad natural para ver los espacios.


