El mayor mito sobre la estrategia de los proyectores
"Esperar la invitación" es quizás el concepto más incomprendido en Diseño Humano. Muchos Proyectores escuchan esto y piensan: "¿Entonces tengo que sentarme y no hacer nada hasta que alguien toque a mi puerta?" No. Eso no es lo que significa en absoluto.
La estrategia de invitación se aplica sólo a decisiones importantes de la vida: carrera, relaciones, dónde vivir, proyectos importantes. En las actividades cotidianas (ir a la tienda, preparar el almuerzo, dar un paseo) no se necesita invitación.
Cómo se ve una verdadera invitación
Una invitación para un Proyector es una forma de reconocimiento. Alguien ve tu talento, tu sabiduría, tu capacidad y dice: "Quiero que seas parte de esto". Aquí hay señales de una invitación genuina:
- Es específico: "¿Quieres trabajar con nosotros?", "¿Serás mi socio?" — estas son invitaciones. "Supongo que eres inteligente"... no lo es.
- Es formal: las invitaciones suelen tener un carácter claro: una oferta de trabajo, una propuesta de relación, una invitación a un proyecto.
- Se siente bien: cuando llega una verdadera invitación, tu cuerpo responde. Hay una sensación de "sí, esto es mío".
- No es necesario convencerlo; si necesita convencer a alguien para que le dé una oportunidad, no es su invitación.
Qué hacer mientras espera
Esperar una invitación no es un estado pasivo. Es hora de:
- Estudio y dominio: los proyectores son estudiantes natos. Cuanto más profundo sea su conocimiento de su campo, más brillante sea su aura y más invitaciones lleguen. Estudia Diseño Humano, tu bodygraph, sistemas que te interesan.
- Descanso: sin un centro sacro definido, los proyectores necesitan más descanso. Utilice el tiempo de espera para la restauración.
- Ser visible: comparte tus conocimientos, escribe, enseña y participa en las comunidades adecuadas. Las invitaciones llegan a quienes son vistos.
- Confiar en el proceso: lo más difícil para un Proyector es no iniciarlo por desesperación. La invitación adecuada siempre llega en el momento adecuado.
Cuando no se necesita invitación
Es importante comprender los límites de esta estrategia:
- Las decisiones cotidianas (qué comer, dónde ir, qué libro leer) no requieren invitación.
- Autoexpresión: puedes escribir blogs, crear contenido y compartir pensamientos sin invitación. Esta es una manera de ser visible.
- Asuntos personales: la invitación se aplica a la interacción con otras personas en contextos importantes, no a tu vida personal.
Tu autoridad interna te ayudará a distinguir la invitación correcta de la incorrecta. Calcule su bodygraph para saber qué autoridad se define en su diseño.