La Cruz de Leyes del Ángulo Izquierdo es una de las 32 Cruces del Ángulo Izquierdo, designada por la posición de nacimiento del Sol en la Puerta 3. Las cuatro puertas que forman esta cruz son 3
Cruz de leyes del ángulo izquierdo - Puerta 3 (comienzos)
La Cruz y su Ángulo
La Cruz de Leyes del Ángulo Izquierdo es una de las 32 Cruces del Ángulo Izquierdo, designadas por la posición de nacimiento del Sol en la Puerta 3. Las cuatro puertas que forman esta cruz son 3/50 | 60/56, con el Sol anclado en la Puerta 3 a nivel consciente y la Tierra en la Puerta 60 a nivel inconsciente. Como configuración del ángulo izquierdo, esta cruz opera con karma transpersonal, lo que significa que no aborda principalmente la evolución personal del individuo. En cambio, la personalidad de esta cruz sirve como vehículo para una corriente de memoria colectiva, tribal o incluso genética. La persona es un nodo a través del cual fluyen viejos patrones, leyes y códigos, que deben ser examinados, probados y, a menudo, revocados. Mientras que las Cruces de Ángulo Derecho tratan de ser un punto de referencia fijo en el momento presente, las Cruces de Ángulo Izquierdo tratan de moverse a través de relaciones que exponen las leyes que gobiernan el grupo.
Las Cuatro Puertas de la Cruz
La cruz se compone de:
- Puerta 3 — Orden (Sol consciente): la energía de los comienzos, la mutación y la dificultad que siempre acompaña a la fundación de cualquier cosa nueva.
- Puerta 50 — Valores (Tierra consciente): el código de conducta, la ley de lo que se valora y la definición de valor heredada tribalmente.
- Puerta 60 — Limitación (Sol/Persona inconsciente): aceptación de lo que es, el "sí" cósmico, las condiciones finitas de una sola vida humana.
- Puerta 56 — Estimulación (Tierra inconsciente): el vagabundo en busca de ideales que cuenta las historias de las personas, reuniéndose y dispersándose.
El Sol Consciente en la Puerta 3
El Sol consciente en la Puerta 3 hace de la dificultad de nuevos comienzos el tema visible, conocido y consciente de la vida. Las personas con esta cruz saben, generalmente con dolor, que nada duradero puede comenzar sin resistencia. Experimentan la fricción de intentar poner cimientos donde no los hay. Sin embargo, esta misma fricción es la puerta a través de la cual la mutación ingresa a una comunidad. Debido a que la Puerta 3 es consciente, la persona es consciente de estar en el comienzo de las cosas. Sienten la crudeza de la innovación, la soledad del nuevo terreno y el desorden práctico que precede a todo orden genuino. Esta conciencia se convierte en su contribución: modelan cómo es empezar de nuevo bajo presión y, al hacerlo, revelan las leyes que deben reescribirse para respaldar el nuevo comienzo.
El Laboratorio Kármico de las Relaciones
La referencia de esta cruz es precisa: a través de las relaciones kármicas se encuentran las reglas que la comunidad necesita. Las personas entran en la vida de esta cruz para que las leyes que gobiernan el grupo puedan ser observadas, quebrantadas y renegociadas. Las relaciones no están aquí para la realización personal en el sentido habitual; son instrumentos de diagnóstico. Cada conexión emerge un sistema de valores específico (Puerta 50), una limitación particular que debe aceptarse (Puerta 60) y una historia que necesita ser contada (Puerta 56). La persona no tiene que diseñar estos encuentros: llegan a través del campo kármico transpersonal. El trabajo consiste en presenciar qué leyes siguen sirviendo a la tribu y cuáles se han calcificado hasta convertirse en obstáculos.
Propósito de vida y la mutación del orden
El propósito de vida que porta la Puerta 3 en esta cruz es la mutación de la ley heredada. La personalidad de esta cruz está diseñada para comenzar, desordenar lo que se ha vuelto rígido y llevar el nuevo principio ordenador a través de las pruebas del cuerpo. Reconocido por la forma en que los comienzos parecen inevitables y tensos, el individuo se convierte en un laboratorio viviente donde se ponen a prueba los códigos comunitarios. La conciencia consciente de esta dificultad es lo que los hace valiosos para los demás: pueden nombrar, en el momento, cuál debe ser la nueva ley, no teorizando, sino comenzando, una y otra vez, hasta que se arraigue la base correcta.


