Esta Cruz de la Encarnación se basa en el principio de que la vida es fundamentalmente impredecible y que el significado no se forja en la comodidad sino en el encuentro con
Cruz del Ángulo Izquierdo de lo Inesperado (Puerta 28)
El tema de lo inesperado
Esta Cruz de la Encarnación se basa en el principio de que la vida es fundamentalmente impredecible y que el significado no se forja en la comodidad sino en el encuentro con lo imprevisto. El individuo que lleva esta cruz está aquí para descubrir un propósito a través de lo que no se puede anticipar: a través de las personas, las crisis y las circunstancias que interrumpen el flujo esperado. El "juego" al que se hace referencia en la Puerta 28 no es un juego frívolo; es el compromiso sagrado con el plan de estudios oculto de la vida, donde cada sorpresa es una invitación a encontrar significado. El sufrimiento sin sentido es la sombra de esta cruz; el sufrimiento se encuentra con la presencia y la curiosidad es su regalo.
El ángulo: Karma transpersonal
Como Cruz del Ángulo Izquierdo, esta configuración pertenece a la familia del karma transpersonal, que constituye la mayoría de la humanidad. El ángulo izquierdo está orientado a resolver el karma a través de otros, no a través de una introspección solitaria sino a través del contacto humano directo. El propósito de la personalidad se despliega en el campo de las relaciones, donde lo inesperado llega con mayor seguridad. Otras personas no son el trasfondo de esta cruz; son el medio a través del cual se vive el tema de la vida. Cada encuentro es sustancia kármica y la orientación transpersonal garantiza que el significado nunca sea enteramente privado. Siempre se comparte, se desencadena y se revela a través del otro.
El Sol en la Puerta 28: El Jugador Consciente
La puerta 28 se llama "El jugador del juego". Se encuentra en el Spleen Center y conlleva el desafío de encontrar significado ante la crisis y lo inesperado. Cuando el Sol consciente ocupa esta puerta, el individuo es plenamente consciente, desde una edad temprana, de que la vida es impredecible y que la lucha es inevitable.


