La Cruz del Ángulo Izquierdo del Vaso del Amor es una configuración arraigada en el Centro G cuyo circuito completo fluye a través de la monoisla magnética de identidad y dirección.
Cruz en ángulo izquierdo del Vaso del Amor - Puerta 10
El tema de la cruz
La Cruz del Ángulo Izquierdo del Vaso del Amor es una configuración enraizada en el Centro G cuyo circuito completo fluye a través de la monoisla magnética de identidad y dirección. La cruz recibe su nombre por su capacidad de convertirse en un recipiente que contiene, transmite y encarna el amor, no como sentimiento o abstracción, sino como una realidad conductual y relacional. Las cuatro puertas de esta cruz (10, 15, 25, 46) terminan en el Centro G o pasan por él, haciendo del amor, la identidad y la dirección la sustancia fundamental del propósito de la encarnación. Este es un ser diseñado para ser amor en forma.
El ángulo izquierdo y el karma transpersonal
Esta es una Cruz de Ángulo Izquierdo: el Sol consciente está colocado en el hemisferio occidental (izquierdo) del mandala. Las cruces del ángulo izquierdo operan en el campo del karma transpersonal: la persona es un vehículo para encontrar, resolver y transformar patrones que existen entre uno mismo y los demás. Mientras que las cruces del ángulo recto se centran en la dirección personal y la autorrealización, las cruces del ángulo izquierdo se cumplen al ser utilizadas por la vida al servicio del karma colectivo. El Vaso del Amor no busca el amor; está posicionado para recibir los patrones de amor que otros traen a su campo y refinarlos a través del espejo de su propio ser.
El Sol Consciente en la Puerta 10
El ancla consciente de esta cruz es el Sol en la Puerta 10, la Puerta del Comportamiento del Ser, sentado en el Centro G. La Puerta 10 es la sede del amor propio expresado a través de la conducta. Sus notas clave son la integridad, la dignidad y el principio de que uno debe encarnar en acción lo que es en esencia. Cuando el Sol consciente ocupa esta puerta, el propósito de la vida es: demostrar que el amor propio no es un sentimiento sino una disciplina de comportamiento. La personalidad está diseñada para predicar con el ejemplo; Al hacerlo, enseña con el ejemplo (más que con argumentos) que el amor a uno mismo es el prerrequisito para el amor a los demás.
La arquitectura de soporte
La base inconsciente es el Canal del Descubrimiento (25–46), que trae el amor del espíritu (Puerta 25, Inocencia) y el amor del cuerpo (Puerta 46, Descubrimiento de lo Físico) a


