Respuesta del Centro Sacro en la Toma de Decisiones Artísticas
Hay una voz tranquila dentro de cada artista que sabe. No habla con frases y no discute tus planes. Suena más como un pequeño y honesto gruñido del vientre. Human Design llama a esto la respuesta del Centro Sacro y, para cualquiera que cree, es una de las herramientas más prácticas de todo el sistema.
El motor debajo de las costillas
El Sacro se encuentra justo debajo del ombligo, el centro neurálgico de fuerza vital y resistencia del cuerpo. En Diseño Humano, es el motor más grande. Potencia los músculos, la digestión, el sexo y, lo que es más relevante para nosotros, la energía para realizar un trabajo significativo. Un Centro Sacro definido, del tipo que se encuentra en los tipos Generadores y Generadores Manifestantes, brinda acceso constante y renovable a esta corriente. Un Sacro indefinido, que se encuentra en Proyectores, Manifestadores y Reflectores, no tiene tal depósito del cual extraer.
Esto no es una jerarquía. Es una descripción de diferentes cableados. El Sacro definido es un generador. El Sacro indefinido es una antena. Ambos importan y ambos pueden conducir a una vida creativa que se sienta sustentable y verdadera, pero solo cuando se usan correctamente.
Los dos sonidos que dirigen tu carrera
Cuando el Sacro está definido y lo sintonizas, habla con dos sonidos: "ajá" y "uhn-uhn". Estas no son palabras. Son viscerales, a menudo inconscientes, y llegan en un instante. Sientes que tu barriga dice sí antes de que tu mente haya formado una frase. O sientes un suave no levantarte antes de que la lógica te alcance.
Para un artista, esto lo es todo. ¿Deberías aceptar esta comisión? "Uhn-uhn." ¿Deberías aprender ese instrumento, probar ese material, acercarte a ese colaborador? "Ajá." La mente ofrecerá razones. El Sacro no está interesado en las razones. Conoce la verdad de tu energía, ahora mismo, sobre esta cosa específica.
La práctica es simple y sorprendentemente difícil. Cuando una pregunta llega a tu cuerpo, esperas. No lo piensas bien. Dejas caer la atención debajo del ombligo.


