Human Design ofrece un marco hermoso y práctico llamado los Seis Sentidos, también conocidos como las Seis Cogniciones. Estas son las seis formas distintas en que el ser humano
El sentido del olfato en el diseño humano explicado de forma sencilla
Human Design ofrece un marco hermoso y práctico llamado los Seis Sentidos, también conocidos como las Seis Cogniciones. Estas son las seis formas distintas en que los seres humanos están biológicamente diseñados para asimilar, procesar y dar sentido al mundo que los rodea. Cada sentido está vinculado a un centro de energía específico en su bodygraph y juntos forman la imagen completa de la percepción humana.
Los seis sentidos son el olfato, el gusto, el tacto, el sonido, la luz y el sentimiento. En este artículo, nos centraremos en el sentido del olfato: qué es, cómo funciona y qué significa para la forma en que experimentas la vida.
¿Qué es el sentido del olfato?
En el Diseño Humano, el Sentido del Olfato está asociado con el Centro del Ego, también llamado Centro del Corazón o Centro de la Voluntad. Este es el centro que gobierna tu sentido de autoestima, tu fuerza de voluntad, tu existencia material y tu capacidad para conocer tu propio valor.
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Calcular cartaEl sentido del olfato es el más primario y preverbal de las seis cogniciones. Mucho antes de que los humanos desarrollaran el lenguaje, la capacidad de oler era un mecanismo de supervivencia. El olfato les decía a nuestros ancestros qué era seguro comer, qué era peligroso, qué estaba vivo, qué estaba en descomposición y qué tenía valor en su entorno.
En el Diseño Humano, el Sentido del Olfato conlleva esta misma cualidad de discernimiento. Es tu capacidad biológica para "oler" el valor, el valor y la calidad de las cosas en tu mundo. No se trata de un olor literal, se trata de una conciencia profunda e instintiva de lo que vale tu tiempo, tu energía, tus recursos y tu devoción.
Cuando tienes acceso a un sentido del olfato saludable, puedes entrar en una habitación y saber casi de inmediato si algo te parece bien o mal. Puedes conocer a una persona y sentir su verdadero valor antes de intercambiar una sola palabra. Puedes mirar una oportunidad y saber si tiene sustancia o es vacía.
Cómo aparece el sentido del olfato en tu carta
El Centro del Ego es uno de los centros más confiables del cuerpo cuando está definido. Un centro definido significa que la energía de ese centro es consistente y siempre está disponible para ti. Con un centro del ego definido, su sentido del olfato es fiable, estable y digno de confianza.
Tienes acceso constante a la capacidad de discernir valor. No tienes que esforzarte ni dudarlo. Es simplemente parte de cómo estás construido. Puede tomar decisiones sobre en qué invertir, con quién pasar el tiempo y qué caminos seguir basándose en un sentido interno claro de lo que tiene valor y lo que no.
Sin embargo, si tu Centro del Ego está abierto, tu experiencia del Sentido del Olfato es bastante diferente. La apertura en el Centro del Ego a veces se llama "Drama del Ego" porque los Centros del Ego abiertos están diseñados para amplificar y probar los sistemas de valores y la fuerza de voluntad de los demás. Puedes oler lo que huelen los demás, pero no puedes olerlo tú mismo de forma fiable.
Esto no es un defecto, es una característica de diseño. Un Centro del Ego abierto está aquí para aprender sobre el valor, el valor y la fuerza de voluntad a través de las personas que conoce. Estás diseñado para ser un estudiante sabio de los sistemas de valores que te rodean, reconociendo que el olor del valor en otra persona no lo convierte en tu propia verdad.
Cómo utilizar el sentido del olfato de forma práctica
El sentido del olfato es más poderoso cuando disminuyes la velocidad lo suficiente como para escucharlo. La vida moderna es ruidosa, rápida y está llena de aportaciones de fuentes externas: anuncios, opiniones, presión social, las voces de las personas que te rodean. El sentido del olfato no funciona bien con ese tipo de ruido.
Para acceder a tu sentido del olfato, date espacio. Deja que tu cuerpo se calme. Deje que su conciencia salga de su cabeza y entre en la parte más profunda y preverbal de su conciencia. Luego, centra tu atención en el asunto en cuestión (una persona, una elección, un proyecto, una oportunidad) y observa en silencio lo que surge.
Si tienes un Centro del Ego definido, la respuesta a menudo te llegará como un conocimiento tranquilo y establecido. Ni un pensamiento, ni un argumento, sólo una sensación clara de sí o no, si es valioso o no, vale la pena dedicarle tiempo.
Si tienes el Centro del Ego abierto, el olor que detectas pertenece a otra persona y tu sabiduría reside en reconocer ese hecho. Su trabajo no es asumir su sistema de valores como propio, sino apreciarlo, aprender de él y volver a su auténtico sentido de autoestima.
El sentido del olfato en la vida diaria
Cuando se respeta y se utiliza bien, el sentido del olfato se convierte en una brújula silenciosa. Te guía hacia lo que realmente vale tu energía y te aleja de lo que no. Te ayuda a reconocer el valor auténtico en las personas, en los proyectos, en las oportunidades y en ti mismo.
Cuando se ignora o se anula, el sentido del olfato sigue funcionando, pero se ahoga. Es posible que te encuentres comprometiéndote con cosas que en realidad no tienen el valor que percibiste, o manteniendo relaciones que huelen mal pero que te resulta difícil abandonar. El olor siempre está ahí. El trabajo es confiar en ello.
El panorama más amplio
Los seis sentidos en el Diseño Humano trabajan juntos para formar un ser humano completo. El sentido del olfato se encuentra junto al sabor del Ajna, el tacto del bazo, el sonido de la garganta, la luz del centro G y el sentimiento del plexo solar. Cada uno ofrece una forma diferente de afrontar la vida, y cada uno es imprescindible.
Cuando comprendes tu propia configuración de estos sentidos (lo que está definido y lo que está abierto), comienzas a ver el mundo a través de una lente mucho más honesta. Dejas de intentar operar como lo hacen los demás y comienzas a honrar la forma específica en la que fuiste diseñado para percibir y relacionarte con la vida.
El sentido del olfato es antiguo, instintivo y profundamente humano. Es la parte de ti que sabe qué vale la pena dedicarle tiempo antes de que tu mente tenga la oportunidad de discutir sobre ello. Cuando lo dejas llevar, la vida se vuelve más sencilla, más honesta y mucho más satisfactoria.


