Hablamos de los cinco sentidos como si esa fuera la historia completa: gusto, tacto, vista, oído, olfato. Pero el Diseño Humano revela una sexta forma de asimilar el mundo, en
Conciencia externa: tu sexto sentido en el diseño
Hablamos de los cinco sentidos como si esa fuera la historia completa: gusto, tacto, vista, oído, olfato. Pero Human Design revela una sexta forma de asimilar el mundo, una que no aparece en un gráfico biológico. Se llama Cognición y es la lente a través de la cual se filtran todos los demás sentidos.
Tu Cognición es parte de la Variable: la capa más profunda de tu diseño que te dice no sólo qué haces, sino cómo recibes mejor la vida. Es tu sexto sentido, el que organiza todo lo demás. Cuando aprendes a honrarlo, dejas de luchar contra la corriente de tu propia percepción. Cuando no lo hace, puede pasar años preguntándose por qué el mundo se siente un poco fuera de lugar.
La variable: dónde vive tu sexto sentido
La Variable es uno de los marcos más prácticos del Diseño Humano. Abarca cuatro transformaciones: Digestión, Medio Ambiente, Perspectiva y Conciencia. La pieza de Conciencia es tu Cognición: tu sentido externo, la forma en que te orientas hacia lo que te rodea y lo incorporas.
Hay seis tipos de cognición y no son metáforas. Aparecen en la mecánica de su gráfico, determinados por líneas y canales específicos. Eres uno de ellos, completa y biológicamente, y reconocer cuál es la diferencia entre aceptar la vida y sentirte abrumado por ella.
Los seis tipos de cognición
Olor: la nariz enfocada
Los olfateadores asimilan el mundo a través de una conciencia directa y enfocada. Su sexto sentido está concentrado, casi como un láser. No toman muestras ampliamente: huelen exactamente lo que les importa y entran. Los olfateadores son decididos, a menudo rápidos y pueden parecer intensos porque se saltan la parte en la que la mayoría de las personas recopilan información primero. Ellos ya lo saben. Confía en eso.
Gusto: El Consumidor
Los catadores necesitan consumir la vida plenamente. Conocer algo es asimilarlo por completo, dejarlo pasar a través de ellos. Esta es una Cognición de profundidad e inmersión, no de amplitud. Un catador no se queda corto: quiere vivir la experiencia completa, todo el sabor. A menudo tienen una relación rica y profunda con el mundo, pero pueden tener dificultades con lo superficial. Que lo prueben todo.
Toque: el alma táctil
Los que sienten (o tocan) necesitan involucrarse físicamente con el mundo para conocerlo. Piensan con sus manos, su piel, su cuerpo. A Touch Cognition quiere sentir la textura de la vida, estar en contacto directo con lo que sea que estén aprendiendo. Están arraigados y encarnados, pero pueden quedarse estancados si no pueden tocar aquello con lo que están lidiando. Anímelos a participar directamente.
Sonido: El oyente
Los oyentes asimilan el mundo a través de sus oídos. El sonido da forma a su conciencia: necesitan oírlo, hablarlo, escuchar el tono. La cognición del oyente suele tener una relación profunda con la música, la voz y el ritmo de la conversación. Se procesan mejor cuando hay un hilo auditivo y pueden perderse cuando el sonido falta o es caótico. Dales espacio para escuchar.
Luz: La Vidente
Las cogniciones visuales necesitan verlo. La luz es su medio, la visión su camino hacia el interior. Se orientan hacia el mundo a través de lo que pueden observar y, a menudo, tienen una conciencia tranquila y espaciosa porque ver es un sentido receptivo: no tienen que participar, sólo presenciar. Los videntes pueden ser sensibles al caos visual y necesitan entornos que permitan descansar sus ojos. Luz suave, espacio limpio, tiempo de mirar.
Ego: El proyector del yo
Las cogniciones del ego (a veces llamadas electromagnéticas) captan el mundo proyectándose en él. Saben cosas extendiendo su presencia hacia afuera y sintiendo lo que regresa. Esta es la Cognición más exterior: el mundo llega a ellos porque ellos van al mundo. Tienen una cualidad magnética, pero necesitan ser conscientes de que están creando el campo. Cuando la proyección es limpia, la conciencia fluye. Cuando está embarrado, las cosas se distorsionan.
Cómo vivirlo
Conocer tu cognición es una cosa. Honrarlo es otra.
Si eres Olfateador, deja de recopilar más información cuando ya lo sepas. Su primera impresión clara suele ser la correcta.
Si eres un Catador, date permiso para profundizar. Deja de disculparte por no estar interesado en cosas que no te llaman.
Si eres un Sentidor, mantente encarnado. Tu Cognición funciona a través de tu cuerpo, no solo de tu cabeza.
Si eres un Oyente, presta atención a los sonidos que te rodean y al tono de tu propia voz. Te están contando cosas.
Si eres un Vidente, protege tu campo visual. La luz, el color y el entorno importan más de lo que crees.
Si eres una Cognición del Ego, observa dónde estás proyectando y qué estás atrayendo. Eres el transmisor de tu propia conciencia.
Tu sexto sentido ya está funcionando
El error más común que comete la gente es intentar asimilar el mundo como lo hace otra persona. El oyente intenta ser más visual. El Catador intenta probar ampliamente. El Olor cuestiona el instinto que ya tiene.
Tu Cognición no es una preferencia. Es una realidad biológica. Así es como estás diseñado para recibir la vida. Cuando trabajas con él, la información se vuelve más ligera, las decisiones se vuelven más claras y el mundo deja de parecer un ejercicio de traducción constante. No es necesario aprender una nueva forma de sentir. Sólo necesitas recordar el que ya tienes.


