Tus centros abiertos no son agujeros en tu gráfico. Son estaciones de muestreo, lugares donde captas, amplificas y reflejas la energía de las personas que te rodean. Th
Cómo los centros abiertos dan forma a tu condicionamiento y relaciones
Tus centros abiertos no son agujeros en tu gráfico. Son estaciones de muestreo, lugares donde captas, amplificas y reflejas la energía de las personas que te rodean. La estrategia de un centro abierto es sabiduría, pero la tentación es fijarse, hacer suya la energía constante de otra persona. Ésta es la raíz del condicionamiento y da forma a cómo te amas, trabajas y te ves a ti mismo.
El tema del no-yo que recorre todo centro abierto es la pregunta misma. Estás diseñado para considerar, no para comprometerte. En el momento en que conviertes una pregunta en una respuesta, empiezas a buscar pruebas de que la respuesta es verdadera y la encontrarás, porque los centros indefinidos son amplificadores.
El centro principal
La Cabeza es la presión para hacer la pregunta correcta, para encontrar la inspiración que hará que todo encaje. Cuando no está definido, absorbe todas las ideas, teorías y preocupaciones de las personas con las que se sienta. En las relaciones, esto se muestra como una sobrecarga mental: intentas pensar para lograr claridad, pero nunca fuiste diseñado para saber desde aquí. La pregunta no-yo es: "¿Estoy haciendo la pregunta correcta?" La sabiduría es dejar que la pregunta esté viva, dejar que la inspiración te atraviese sin aferrarte a ella.
El Centro Ajna
El Ajna quiere estar seguro. Cuando está abierto, se toma prestada la certeza. Te encuentras defendiendo posiciones que en realidad no ocupas, simplemente porque la persona frente a ti está convencida. El condicionamiento en las relaciones se manifiesta como una rigidez mental que nunca fue realmente tuya: opiniones que adoptaste, juicios que heredaste. La pregunta sobre el no-yo es: "¿De qué se supone que debo estar seguro?" La sabiduría es reconocer que eres un camaleón conceptual, y tu don es ver todos los lados sin acampar en ninguno de ellos.
El centro de la garganta
La Garganta tiene que ver con la manifestación y la comunicación. Cuando no estás definido, amplificas las voces y los manifiestos que te rodean. Hablas cuando te hablan y luchas cuando intentas impulsar tu propia voz al mundo. En las relaciones, te conviertes en el espejo de la expresión de los demás, y a veces pierdes tus propias palabras en el proceso. La pregunta del no-yo es: "¿Qué se supone que debo decir?" La sabiduría es que tu voz tiene muchos tonos y estás diseñado para reflejar, no para originar.
El Centro G
La G es la sede de la identidad y la dirección. Abierto aquí, no tienes un sentido fijo de ti mismo: te conviertes en quien estás. Esto no es debilidad; es tu diseño. El condicionamiento parece perseguir una identidad permanente, un alma gemela, un lugar en el que finalmente te sientes como en casa. La pregunta sobre el no-yo es: "¿Quién se supone que debo ser?" La sabiduría es que eres un hermoso cambiaformas y tu dirección se encuentra en la corriente, no en lo fijo.
El centro del corazón (ego)
El Corazón contiene fuerza de voluntad y autoestima. Abierto, estás profundamente en sintonía con las promesas, los valores y la confianza de los demás. Puedes ser inspirador o puedes prometer demasiado tratando de demostrar algo que nunca te correspondió demostrar. En las relaciones, das demasiado o vinculas tu valor a lo que puedes ofrecer. La pregunta sobre el no-yo es: "¿Qué se supone que debo probar?" La sabiduría es que tu valor no se mide aquí, y nunca lo fue.
El Centro Sacro
El Sacro es fuerza vital, ética de trabajo y energía sexual. Abierto, está diseñado para responder a lo que es correcto para usted, no para iniciar desde un disco interno constante. El condicionamiento intenta convencerte de que siempre debes estar disponible, siempre productivo, siempre listo. La pregunta del no-yo (y la que se han hecho casi todas las personas con un Sacro abierto) es: "¿Qué sigue?" La sabiduría es que debes descansar en respuesta, no perseguir lo siguiente.
El Centro del Plexo Solar
El Plexo Solar transporta ondas y sentimientos emocionales. Abierto, amplificas y sientes las emociones de todos en tu entorno. El condicionamiento es la creencia de que uno debe tener el control de los sentimientos o que debe evitarlos por completo. La pregunta sobre el no-yo es: "¿Qué se supone que debo sentir?" La sabiduría es que nunca fuiste diseñado para ser la fuente de la verdad emocional, sólo su testigo y su amplificador de la belleza cuando es real.
El centro del bazo
El Bazo es instinto, intuición y conciencia inmune. Abierto, estás diseñado para aprovechar la ola del momento, para aprender a través de la experiencia y la silenciosa inteligencia del cuerpo. El condicionamiento te hace buscar la garantía, la respuesta segura, la ausencia de riesgo. La pregunta del no-yo es: "¿De qué se supone que debo ser consciente?" La sabiduría es confiar en el ahora y dejar que el miedo sea un visitante, no un residente.
El Centro Raíz
La Raíz es el motor de la presión y la adrenalina. Abierto, sientes la urgencia de los demás como si fuera tuya. El condicionamiento es la creencia de que siempre debes estar haciendo, terminando, comenzando. La pregunta sobre el no-yo es: "¿Qué se supone que debo hacer?" La sabiduría es que la presión no tiene que ser tuya para soportarla. Tú eres quien puede frenarlo.
Viviendo con los Centros Abiertos
En las relaciones, los centros abiertos son donde vive la mayor parte del dolor y la mayor parte de la magia. Te sentirás atraído por las personas que están definidas en los centros en los que estás abierto, porque su coherencia te resultará un alivio. Es alivio, y es precisamente lo que te condicionará más rápidamente.
La práctica es no cerrar los centros. Eso es imposible y borraría el regalo. La práctica es notar cuando estás amplificando la verdad de otra persona como si fuera tuya y regresar a tu propia estrategia y autoridad. El centro abierto se vuelve sabio en el momento en que deja de plantear la pregunta sobre el no-yo y comienza a ser un espejo claro y limpio.
Cuando dejas de buscar afuera lo que nunca debió venir del interior de esas puertas, dejas de estar condicionado por el amor y comienzas a ser una presencia que amplifica solo lo que es real.


