Tu Cruz de Encarnación es el tema central de tu propósito de vida, el sabor particular de contribución que viniste a expresar aquí. Se compone de cuatro g específicos
Cómo encontrar el cuarto de propósito de la cruz de tu encarnación
Tu Cruz de Encarnación es el tema central de tu propósito de vida, el sabor particular de contribución que viniste a expresar aquí. Se compone de cuatro puertas específicas: las puertas de tu Sol y Tierra conscientes, y de tu Sol y Tierra inconscientes, extraídas desde el momento de tu nacimiento y el momento aproximadamente ochenta y ocho días antes.
Pero hay algo que la mayoría de la gente pasa por alto: esas cuatro puertas no existen de forma aislada. Se encuentran dentro de uno de los cuatro grandes cuartos del Mandala, y el cuarto en el que vive tu cruz da forma a toda la calidad de tu propósito.
Aprender a localizar su Cuarto de Propósito es una de las cosas más prácticas que puede hacer con su gráfico de Diseño Humano. Te indica la etapa del gran ciclo de la vida en la que estás aquí para servir y la forma en que tu don debe aterrizar en el mundo.
Los Cuatro Cuartos del Mandala
La rueda del Diseño Humano está dividida en cuatro cuartos, cada uno con dieciséis puertas. Estas no son sólo secciones de un gráfico. Son las cuatro fases de la encarnación misma: nacimiento, crecimiento, relación y transformación. Cada uno tiene un sabor de propósito distinto.
El Cuarto de Iniciación (Puertas 1-16) es el cuarto del comienzo puro. Es el momento en que el espíritu entra en la materia, llega la chispa de la identidad, la frescura de la vida. El propósito aquí es ser pionero, generar nuevas posibilidades y dar forma a la energía cruda e incondicionada.
El Barrio de la Civilización (Puertas 17 a 32) es el barrio de la construcción. Es donde el espíritu aprende a crecer, expandirse y crear estructura. El propósito aquí es contribuir al colectivo, convertir ideas en instituciones y ofrecer su donación de una manera que el mundo pueda usar y recibir.
El Cuarto de la Dualidad (Puertas 33–48) es el cuarto del corazón. Es el ámbito de la relación, el amor, el compromiso y la superación de diferencias. El propósito aquí tiene que ver con la conexión, la navegación inteligente de otras personas y la alquimia que ocurre cuando dos se convierten en más de uno.
El Cuarto de Mutación (Puertas 49–64) es el cuarto de transformación. Es donde lo que ha seguido su curso se composta para que pueda surgir lo que sigue. El propósito aquí es la transmutación, la liberación de patrones obsoletos y catalizar la evolución de todos los que te rodean.
Cómo encontrar tu cuarto de propósito
Localizar tu Cuarto de Propósito es sencillo una vez que tienes tu bodygraph frente a ti.
Paso uno: Identifica tu Cruz de Encarnación. En cualquier gráfico, las cuatro flechas de colores que apuntan hacia el centro representan las puertas que forman su cruz. Verás dos pares: un par del lado consciente (en negro o rojo, según tu carta) y un par del lado inconsciente.
Paso dos: Tenga en cuenta los números de puerta. Estos son los cuatro números de puerta de tu cruz. Escríbalos.
Paso tres: Ubica cada puerta en el Mandala. Mire dónde se encuentra cada número de puerta dentro de los cuatro cuartos. Las Puertas 1 a 16 están en Iniciación, 17 a 32 en Civilización, 33 a 48 en Dualidad y 49 a 64 en Mutación.
Paso cuatro: Cuente qué cuarto tiene la mayor cantidad de sus cuatro puertas. El cuarto dominante es tu Cuarto de Propósito. Algunas cruces se asientan firmemente en un cuarto, con tres o incluso las cuatro puertas en su interior. Otros cruces se distribuyen en dos o tres cuartos, y la presencia más fuerte aún define el sabor de su propósito.
Si su cruz tiene dos puertas en Mutación y una en cada uno de los otros dos cuartos, su propósito tiene un sabor principalmente mutativo. Si sus puertas se dividen en partes iguales entre dos cuartos, ambos sabores son fundamentales para su contribución.
Lo que cada trimestre revela sobre tu propósito
Si tu Cuarto de Propósito es Iniciación, estás aquí para comenzar. Tu don es el coraje de crear algo nuevo antes de que nadie más pueda verlo. Confía en tu impulso. Tu papel es liderar el camino hacia un territorio inexplorado.
Si tu Cuarto de Propósito es Civilización, estás aquí para construir. Tu don es la capacidad de tomar lo que se está formando y darle estructura para que otros puedan usarlo. Confía en tu capacidad de crecer y no subestimes cuánto necesita el colectivo lo que estás construyendo.
Si tu Cuarto de Propósito es Dualidad, estás aquí para relacionarte. Tu regalo es la sabiduría del corazón, la capacidad de navegar entre mundos y la inteligencia profunda que emerge a través de una conexión genuina. Confía en las personas en tu vida. Son parte de su propósito, no una distracción del mismo.
Si tu Cuarto de Propósito es Mutación, estás aquí para transformarte. Tu don es el poder de liberar lo que está acabado y parter lo que está naciendo. Confía en que dejar ir es el trabajo. Las personas que te rodean cambiarán simplemente por estar cerca de ti.
Viviendo desde tu barrio
Conocer tu Cuarto de Propósito no es información abstracta. Es una lente. Cuando comprendes que eres principalmente un Iniciador, un Constructor, un Relacionador o un Mutador, la forma en que tomas decisiones comienza a alinearse con la razón más profunda por la que estás aquí. Dejas de intentar vivir el propósito de otra persona. Empiezas a presentarte por tu cuenta.
Las cuatro puertas de tu cruz te dicen lo que estás aquí para hacer. El barrio que habitan esas puertas te dice cómo y con qué espíritu debe desarrollarse ese hacer.


