En Diseño Humano, no sólo estás definido por tu Tipo, Estrategia y Autoridad. Hay otra capa entretejida en su diseño que da forma a cómo experimenta la re
El gusto como tipo de cognición en el diseño humano
En Diseño Humano, no sólo estás definido por tu Tipo, Estrategia y Autoridad. Hay otra capa entretejida en su diseño que da forma a cómo experimenta la realidad en el nivel más fundamental: su tipo de cognición. Esta es la forma en que fuiste diseñado para asimilar el mundo, el filtro a través del cual te llega la información. No se trata de lo que haces, sino de cómo percibes.
Para algunos, la percepción llega como un sonido, una palabra, una vibración. Para otros, es una imagen, un tacto, un olor o un sabor. Los seis tipos de cognición en Diseño Humano revelan que la conciencia humana no es singular. Es diverso, sensorial y profundamente específico. Entre ellos, el conocimiento del gusto es uno de los más silenciosamente poderosos y menos comprendidos.
Los seis tipos de cognición
El Diseño Humano describe seis formas distintas en que el aura absorbe y procesa información del entorno:
- Visión exterior (Ego): ve y es visto por el mundo, definido a través de la realidad visual.
- Visión Interior (Conciencia): procesa la realidad a través de imágenes y visualizaciones internas.
- Sonido (Oído): recibe el mundo a través de la vibración, el tono y la palabra hablada.
- Toque (Piel): experimenta la realidad a través del contacto, la textura y la sensación táctil.
- Sabor (Paladar): discrimina a través del paladar químico, a través del sabor y el refinamiento.
- Olfato (Nariz): recibe el mundo a través del olor y la quimiorrecepción.
Cada tipo de cognición conlleva su propia sabiduría y sus propios puntos ciegos. A la mayoría de las personas nunca se les ha enseñado cuál es el suyo. Simplemente asumen que su forma de percibir es la misma que perciben todos. Aquí es donde comienza el malentendido.
Sabor: El Paladar Refinado
El tipo de cognición gustativa es operado por el paladar. Esto no es simplemente amor por la comida, aunque pueda estar presente. El tipo Gusto experimenta la realidad a través del sentido químico del gusto, lo que significa que discriminan el mundo según cómo llega a su paladar interno. Su conciencia se orienta hacia el sabor, el refinamiento, la calidad y el discernimiento.
Los tipos de gusto están diseñados para ser conocedores. Su percepción es muy selectiva. Saben rápidamente, a veces instantáneamente, si algo es adecuado para ellos o no. Un tipo de gusto puede entrar en una habitación y tener una respuesta química inmediata a la atmósfera, la gente, la energía. No lo están pensando bien. Lo están saboreando.
Esto los hace notablemente eficientes a la hora de saber qué encaja y qué no. No necesitan analizar demasiado. Su paladar se lo dice.
Al mismo tiempo, esta refinada discriminación puede convertirse en una trampa. Un tipo de Gusto que no es consciente de su diseño puede juzgar demasiado rápido, descartar experiencias antes de que hayan tenido la oportunidad de desarrollarse o utilizar su paladar refinado para mantenerse apartado del desorden de la vida. Lo mismo que les da claridad también puede aislarlos.
Vivir como un tipo de gusto
Cuando un tipo Gusto vive alineado con su diseño, su vida comienza a tener sabor. Se sienten atraídos por las cosas que son genuinamente nutritivas, por las relaciones y experiencias que están bien hechas y son verdaderas. No están satisfechos con la mediocridad, no porque sean snobs, sino porque su cognición literalmente no puede quedar satisfecha con ella. El paladar no miente.
Esta es también la razón por la que un tipo Gusto debe tener cuidado con su química. Se ven profundamente afectados por lo que ingieren, no sólo los alimentos, sino también las personas con las que pasan el tiempo, los entornos en los que se sientan, las cosas que consumen a través de los medios y las conversaciones. Todo es una forma de alimento y todo se saborea.
En las relaciones, el tipo Gusto suele ser el que sabe primero. Pueden sentir si una conexión se enriquecerá o se agotará mucho antes de que la mente se ponga al día. Su desafío es confiar en ese gusto en lugar de anularlo con la lógica, las expectativas sociales o el deseo de ser educados.
En el trabajo y la creatividad, los tipos de Gusto prosperan cuando se les permite refinar, seleccionar y aportar calidad. No son necesariamente las voces más fuertes en la sala, pero a menudo son los que tienen el ojo más perspicaz para detectar lo que realmente funciona.
Gusto en el Bodygraph
En el Bodygraph, la cognición gustativa está asociada con el lado derecho de la cabeza, encima del centro de la garganta, y está ligada al canal esplénico. Es una forma de conciencia instintiva y rápida, conectada con la supervivencia y el bienestar. Cuando esta cognición es consistente con la autoridad y el tipo de alguien, se convierte en una guía confiable.
Cuando la mente o los centros abiertos lo contradicen, el tipo del Gusto puede dudar de su conocimiento claro e inmediato. Pueden comenzar a ceder a las opiniones de los demás o a los estándares culturales de gusto, perdiendo contacto con su propio paladar. Aquí es cuando la vida comienza a sentirse aburrida, insatisfactoria o como si se obligaran a tragar cosas que no pertenecen a su sistema.
Un regreso al paladar
La invitación para cualquier tipo de cognición, y especialmente para el tipo Gusto, es confiar en el diseño. No fuiste creado para experimentar el mundo como lo hace otra persona. Tu gusto no es una peculiaridad. Es una forma de saber.
Cuanto más honra su paladar un tipo Gusto, más se convierte su vida en un lugar donde están bien alimentados, amados y adaptados. El mundo se abre para ellos no mediante la acumulación, sino mediante el refinamiento. Están aquí para mostrar que el discernimiento no es una debilidad. Es una forma de inteligencia que el cuerpo ya conoce.
Vivir como un tipo Gusto es vivir con sabor, con verdad y con el coraje tranquilo de decir no a lo que no nutre y sí a lo que realmente satisface.


