Cuando comienzas a estudiar Diseño Humano, los términos centros "abiertos" e "indefinidos" surgen rápidamente. Estas son las partes de tu bodygraph que no están consistentemente l
Las 9 preguntas no personales que todo principiante en diseño humano debería saber
Cuando comienzas a estudiar Diseño Humano, los términos centros "abiertos" e "indefinidos" surgen rápidamente. Estas son las partes de tu bodygraph que no están iluminadas constantemente por un canal definido. Son tus lugares de sabiduría, tus estaciones de muestreo, pero también son los lugares donde el condicionamiento se filtra más fácilmente.
Cada centro abierto tiene una pregunta no-yo. Esto no es un truco ni un mantra. Es un espejo preciso. Cuando te das cuenta de que lo estás preguntando, te has salido de tu autoridad y has asumido el papel de intentar ser algo que no eres. Reconocer la pregunta es el primer paso hacia ti mismo.
Aquí están las nueve preguntas sobre el no-yo, lo que revelan y lo que realmente le ofrece el centro abierto.
1. Centro principal: "¿Quién se supone que debo ser?"
La Cabeza es el centro de inspiración y presión mental. Cuando está abierto, pruebas la certeza, la duda y la inspiración de otras personas, pero nada de eso es tuyo. La pregunta del no-yo aparece cuando buscas fuera de ti la respuesta correcta sobre en quién convertirte.
La sabiduría de una Cabeza abierta es que no necesitas encontrar la única inspiración verdadera. Puedes inspirarte en muchas cosas sin ser leal a ninguna de ellas. Libera la presión de ser "alguien" y deja que la inspiración te atraviese como el clima.
2. Centro Ajna — "¿Qué se supone que debo saber?"
El Ajna es la mente, el procesador de la conciencia. Un Ajna abierto significa que tienes acceso a muchas formas de pensar, pero no a una forma fija. La cuestión del no-yo se manifiesta como ansiedad mental, la sensación de que se supone que debes tenerlo todo resuelto.
La sabiduría es que estás diseñado para ser un conceptualizador, no un conocedor. Pruebe ideas, pero no vincule su identidad a tener razón. Tu flexibilidad de pensamiento es el regalo.
3. Centro de la garganta: "¿Qué se supone que debo decir?"
La Garganta es el centro de manifestación y comunicación. Una Garganta abierta puede decir muchas verdades, pero ninguna de ellas es inherentemente propia. La pregunta del no-yo aparece cuando se habla para llenar el silencio, para ser escuchado o para reclamar cosas que no se han pedido.
La sabiduría: espera. Habla cuando haya algo cierto que decir y reconoce que es posible que no siempre tengas algo que decir. Tu voz se vuelve magnética cuando no es forzada.
4. Centro G: "¿Dónde se supone que debo estar?" o "¿Con quién se supone que debo estar?"
La G es el centro de identidad y dirección. Cuando estás abierto, eres maravillosamente adaptable y puedes encontrarte en muchos lugares, con muchas personas, en muchos roles. La pregunta sobre el no-yo aparece como una sensación de estar perdido, sin fundamento o inseguro de su camino.
La sabiduría: estás diseñado para fluir con amor y dirección. No necesitas una identidad fija. Las personas y los lugares adecuados se sentirán magnéticos cuando dejes de buscar.
5. Centro del Corazón (Ego/Voluntad) — "¿Qué se supone que debo querer?" o "¿Qué necesito demostrar?"
El Corazón es el centro de la fuerza de voluntad y del valor material. Cuando está abierto, su sentido de valor está determinado por lo que los demás parecen querer o prometer. La pregunta sobre el no-yo aparece cuando te comprometes demasiado, haces votos que te agotan o intentas demostrar tu valía a través de lo que haces.
La sabiduría: no tienes que demostrar nada. Puedes ser generoso cuando te parezca bien y puedes decir que no sin sentirte culpable. Tu valor no es una transacción.
6. Centro sacro: "¿Qué se supone que debo hacer?"
El Sacro es el centro de la fuerza vital, el trabajo y la sexualidad. Cuando está abierto, no tienes acceso sostenible a esa energía constante a nivel visceral. La pregunta sobre el no-yo aparece cuando te esfuerzas más allá del agotamiento, asumes un trabajo que no es tuyo o te sientes culpable por descansar.
La sabiduría: estás aquí para responder, no para iniciar. Espere a que responda algo y confíe en que las cosas correctas lo involucrarán. El descanso no es pereza; es tu diseño.
7. Centro (emocional) del plexo solar: "¿Qué se supone que debo sentir?"
El Plexo Solar es el centro de la conciencia emocional. Cuando estás abierto, amplificas y absorbes el clima emocional que te rodea. La pregunta sobre el no-yo aparece cuando estás persiguiendo un sentimiento particular, tratando de ser feliz o evitando la profundidad emocional.
La sabiduría: estás diseñado para surcar ondas emocionales, no para controlarlas. Espere claridad y nunca tome decisiones con altibajos. Tu inteligencia emocional es el regalo cuando dejas de intentar estar bien todo el tiempo.
8. Centro del Bazo: "¿Estoy a salvo?"
El Bazo es el centro de la intuición, el instinto y la conciencia inmunológica. Cuando está abierto, prueba los miedos y los instintos de supervivencia de otras personas, pero no es suyo. La cuestión del no-yo aparece como un miedo de fondo, aferrarse a cosas o personas que ya no te sirven, o tomar decisiones desde el pánico.
La sabiduría: tu cuerpo sabe en el momento presente. Confía en lo pequeño, en lo silencioso sí o no. Deja ir lo que ha sobrevivido a su propósito. El miedo es información, no un veredicto.
9. Centro raíz: "¿Hay tiempo?" o "¿Qué se supone que debo estar haciendo ahora?"
La Raíz es el centro de la presión y el impulso suprarrenal. Cuando estás abierto, asumes el estrés y la urgencia de otras personas. La cuestión del no-yo aparece como una sensación de prisa, de no tener nunca suficiente tiempo o de fabricar una presión que no es real.
La sabiduría: puedes manejar la presión cuando realmente existe, pero no necesitas fabricarla. Desacelerar. Hay más tiempo del que cree tu sistema nervioso.
Vivir con las preguntas
Las preguntas sobre el no-yo no deben tener respuesta. Están destinados a ser escuchados. En el momento en que te das cuenta de que preguntas uno, habrás encontrado una puerta de regreso a tu propio diseño.
Los centros abiertos no son debilidades. Allí es donde eres sabio, flexible y profundamente humano. Las preguntas son simplemente la campana de alarma que dice: has entrado en la frecuencia de otra persona. Paso atrás. Nunca estuviste destinado a ser otra persona.


