Una Cruz del Ángulo Izquierdo es portadora de karma transpersonal. A diferencia de las cruces de ángulo recto, que describen un destino personal perseguido a través de los cuatro ángulos del yo.
La Cruz del Dominio del Ángulo Izquierdo (1)
Una Cruz del Ángulo Izquierdo es portadora de karma transpersonal. A diferencia de las cruces del Ángulo Derecho, que describen un destino personal perseguido a través de los cuatro ángulos del yo, la encarnación del Ángulo Izquierdo está orientada hacia afuera: la vida no se trata principalmente del camino del individuo sino de lo que el individuo aporta a los demás. El Sol de la Personalidad, sentado en el lado consciente del mandala, es el regalo que la persona irradia conscientemente; el Sol del Diseño, enfrente, es lo que el mundo refleja. La cruz se mantiene unida no para uno mismo, sino al servicio de una maduración mayor que pertenece a todos.
El tema: Dominio
El dominio es la pregunta silenciosa y persistente de quién o qué tiene la autoridad y si esa autoridad es digna. Esta no es una cruz que busca gobernar. Es una cruz que examina la regla. El dominio, en este sentido, es la energía de la conciencia estructural: darse cuenta de dónde reside el poder, cómo se ejerce, dónde se ha calcificado en mero control y dónde está tratando de surgir un orden genuino. La persona que lleva esta cruz es testigo de la arquitectura de la autoridad, tanto interna como externa, y su presencia tiende a presionar esa arquitectura hacia una verdad mayor.
Personalidad Sol en la Puerta 63: El regalo de la duda
La puerta 63 es Duda: la presión que surge después de que algo se declara completo. Es la sospecha de que el asunto aún no está terminado, que la respuesta era demasiado fácil, que la estructura se basa en un supuesto no examinado. Operada en su don, esta duda es el motor de la investigación genuina. Previene el cierre prematuro. Rechaza el consuelo de la certeza cuando ésta no se ha ganado. Junto con la Puerta 4 (la Respuesta) en el Canal de la Lógica


